Los lunares de Julián

Segunda entrada de la serie “De la muerte y la vida” en la que os muestro una escena familiar cotidiana que se ve interrumpida por la sinrazón humana, incomprensible a los ojos de un niño que es testigo y víctima de los horrores de la guerra y de la crueldad de la que puede ser capaz un ser humano.

Ilustra #PepaPérezBlasco (www.psicollages.com)

Hasta dentro de dos semanas.

Que seáis felices.

Julia.

Asomando la cabeza a los arrecifes azules estaba Julián, sentado sobre un saliente, desde lo alto miraba hacia el mar.

¿Qué miras Julián?

Los lunares de mi camisa que se han caído en el mar. Hace frío y los busco, no sé qué ha podido pasar.

Estaba en casa jugando, oí gritar a mamá, mi hermano pequeño lloraba, mi padre me vino a abrazar. Un señor vestido de guerra entró y se puso a jugar. Mamá se hizo la muerta, mi hermanito dejó de llorar, mi padre gritó que corriera y que no mirara hacia atrás.  Entonces cogí mi barquito y salí corriendo hacia el mar.

Tengo frío en la espalda, no sé qué ha podido pasar. No es de día, ni de noche, ni sé qué hora será. Sólo tengo mi barquito.

¿Alguien me puede abrazar?

 

EN MEMORIA de tod@s l@s niñ@s asesinad@s por las guerras.

13-los-lunares-de-julian

Maravilloso Video de Banksy con Siria y contra la guerra

Los lunares de Julián es una poesia escrita con por

Si te gustó ¡compártelo en tus redes!

2 respuestas a “Los lunares de Julián

  1. La sensibilidad y lo rotundo de tu historia, golpea en lo mas hondo de la conciencia. Hasta cuando toda la ignominia humana? Por qué consentirlo? En ocasiones me avergüenzo de mi condición de persona. Y por si alguien no entendiera el significado de tus palabras, Bansky lo aclara del todo. Gracias por no permitir el olvido.

  2. Viivimos tan rodeados de discursos, protocolos y comités, que el grito de socorro no llega hasta nuestros oidos. Dejemos, pues, de lado nuestras conjeturas universales y nuestra cómoda vida emparedada por el consumismo.
    la respuesta es el cara a cara, aqui y ahora a ,ése que es único y diferente y que pide nuestro abrazo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *